Puerto Reconquista: explican las causas de la mortandad de peces y el impacto natural de las crecientes

La aparición de ejemplares muertos y otros con dificultades para respirar generó preocupación entre vecinos de la zona. El fenómeno está relacionado con la disminución del oxígeno en el agua, provocada por distintos procesos propios de las grandes inundaciones. Sin embargo, las crecientes también cumplen un papel fundamental en la renovación de los humedales y el desarrollo de la vida acuática.

La presencia de numerosos peces muertos y otros que intentan respirar en la superficie del agua llamó la atención durante los últimos días en Puerto Reconquista. A la situación se sumó un intenso olor a materia orgánica en descomposición, que despertó inquietud entre quienes recorrieron el sector.

El fenómeno tiene una explicación científica vinculada con los cambios ambientales que se producen durante las grandes crecientes. Cuando el río avanza sobre lagunas, bañados y zonas bajas, quedan sumergidas importantes cantidades de vegetación terrestre. Al comenzar su descomposición, las bacterias consumen el oxígeno disuelto en el agua y pueden generar condiciones desfavorables para la fauna acuática.

Cuando ese consumo supera la capacidad natural de recuperación del oxígeno, se produce un proceso conocido como hipoxia, que consiste en una reducción de su disponibilidad. En situaciones más extremas puede alcanzarse la anoxia, cuando prácticamente desaparece el oxígeno del ambiente acuático.

Ante estas condiciones, los peces tienen dificultades para respirar y suelen acercarse a la superficie en busca de una mayor disponibilidad de oxígeno. Si el problema persiste, muchos ejemplares pueden morir por asfixia.

La descomposición de la vegetación y de los organismos muertos también libera gases que explican el fuerte olor característico que se percibe en algunos sectores.

Otros factores que afectan la calidad del agua

La disminución del oxígeno no responde a una única causa. Durante las crecientes, el movimiento de grandes volúmenes de agua remueve los sedimentos acumulados en arroyos, lagunas, zanjones y otros ambientes del valle de inundación. Esto incrementa la turbidez y reduce la penetración de la luz solar.

Como consecuencia, las plantas acuáticas reciben menos luz y disminuye su actividad fotosintética, un proceso fundamental para la producción natural de oxígeno.

La temperatura también tiene incidencia. El agua más caliente puede retener menos oxígeno disuelto y, al mismo tiempo, acelera la descomposición de la materia orgánica. La combinación de estos factores favorece la aparición de episodios de mortandad de peces, especialmente en lagunas y bañados.

Las crecientes también favorecen la biodiversidad

Aunque estos episodios generan consecuencias visibles sobre la fauna acuática, las inundaciones forman parte del funcionamiento natural de los humedales y cumplen un papel importante en su equilibrio ambiental.

El ingreso del agua permite incorporar y distribuir nutrientes, volver a conectar ambientes que habían quedado aislados durante las bajantes y generar condiciones favorables para la reproducción y el desarrollo de numerosas especies.

En ese contexto, también puede observarse una gran presencia de peces de diferentes tamaños en los cursos de agua, reflejo de la diversidad biológica que caracteriza al sistema de humedales del río Paraná.

Luego de períodos prolongados de bajante, la reconexión de lagunas, arroyos y bañados permite que distintas especies recuperen espacios que habían quedado desconectados. Se trata de una dinámica propia del ecosistema que, a largo plazo, contribuye a sostener la biodiversidad y los ciclos reproductivos de la fauna acuática.

De esta manera, las crecientes pueden provocar impactos inmediatos, como la falta de oxígeno y la mortandad de peces, pero también son procesos naturales necesarios para la renovación y el mantenimiento de los ambientes del valle del Paraná.

FUENTE: Reconquista HOY
https://www.reconquistahoy.com/92999-mortandad-de-peces-en-puerto-reconquista-que-explica-la-ciencia-y-por-que-no-todo-es-negativo

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