Chernóbil: la fuerza de la oración en el corazón de quienes permanecen en Slavutych

A 40 años del desastre nuclear, la comunidad de Slavutych en Ucrania sigue marcada por la tragedia. Un sacerdote y los fieles relatan cómo la fe y la oración sostienen la vida cotidiana en medio de nuevas heridas por la guerra.

A cuatro décadas del accidente de Chernóbil, la ciudad de Slavutych, en Ucrania, continúa siendo un lugar profundamente atravesado por aquella catástrofe nuclear que impactó no solo al país, sino a toda Europa. Muchos de sus habitantes tienen una relación directa con el hecho: algunos participaron en las tareas de contención, otros fueron evacuados y otros continúan trabajando en la central.

El párroco de la comunidad greco-católica local, don Yuriy Lohaza, describe una realidad donde la memoria de Chernóbil sigue viva y se mezcla con las heridas actuales de la guerra. En ese contexto, su tarea pastoral se centra en acompañar, escuchar y sostener espiritualmente a una población que ha atravesado múltiples pérdidas y desplazamientos.

La ciudad de Slavutych fue construida tras el desastre para alojar a los evacuados de la zona de exclusión, convirtiéndose en un nuevo hogar para quienes debieron abandonar sus lugares de origen. Con el paso del tiempo, la central siguió siendo un punto laboral importante para muchos habitantes.

La invasión rusa volvió a profundizar el sufrimiento en la región, generando nuevas heridas, desplazamientos y pérdidas humanas. En ese escenario, la comunidad ha debido enfrentar tanto el recuerdo del pasado como la incertidumbre del presente.

Entre los testimonios recogidos, la oración aparece como un sostén fundamental. Fieles como Ivanna destacan que la fe cotidiana, la lectura de los salmos y el rezo del rosario se han convertido en una forma de encontrar paz y fortaleza en medio del dolor y la pérdida.

La historia de Slavutych refleja así una doble herida: la de una tragedia nuclear que marcó generaciones y la de un conflicto bélico que reabrió el sufrimiento. En ese contexto, la oración y la vida comunitaria siguen siendo un refugio espiritual para quienes permanecen allí.

Fuente: https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2026-04/chernobil-fuerza-de-oracion-en-corazon-de-quien-se-queda.html

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