Con motivo de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebrará el próximo 1º de septiembre, el papa León XIV pidió que los recursos y esfuerzos destinados actualmente a la guerra sean orientados hacia el desarrollo humano, la lucha contra la pobreza, la defensa de la dignidad de las personas y el cuidado del ambiente.
El mensaje del pontífice toma como inspiración las palabras del profeta Isaías: “Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas”. A partir de esta imagen, León XIV cuestionó la realidad de un mundo atravesado por conflictos que, además de provocar víctimas, profundizan las crisis sociales, económicas y ambientales.
El Papa sostuvo que las guerras provocan graves consecuencias sobre la creación: destruyen vidas, deterioran ecosistemas, contaminan el aire y el agua y profundizan situaciones de pobreza y desigualdad.
“La guerra crea lesiones que perjudican todo el entramado de la vida”, señaló, y la definió como “no sólo un fracaso político, sino también moral y espiritual” y como un “antitestimonio del Evangelio de la paz”.
León XIV consideró que la violencia, la injusticia y la destrucción ambiental tienen también un origen en el corazón de las personas. Entre las causas mencionó “la pérdida del sentido de los límites, del deseo de dominación y de la búsqueda del beneficio inmediato”.
En ese sentido, recuperó una reflexión de Benedicto XVI, quien advertía que “los desiertos exteriores se multiplican en el mundo, porque se han extendido los desiertos interiores”.
Para el pontífice, el cuidado de la creación y la construcción de una sociedad más justa no pueden depender únicamente de cambios institucionales o estructurales. También requieren una renovación profunda de las personas.
En otro tramo de su mensaje, el Papa propuso imaginar un escenario diferente, en el que las energías actualmente utilizadas para sostener los conflictos armados puedan ponerse al servicio de las personas.
En particular, llamó a destinarlas al desarrollo humano integral, la lucha contra la pobreza, la protección de la dignidad humana y la reconciliación entre quienes se encuentran enfrentados.
León XIV planteó así una relación directa entre la construcción de la paz y el cuidado de la casa común. Para el Papa, poner fin a la lógica de la guerra también significa recuperar una relación más equilibrada con la creación y con los demás.
Finalmente, invitó a avanzar “despacio pero firmes” en un camino que permita pasar “del desierto al jardín, de la división a la comunión y de la violencia a la paz”, retomando la esperanza expresada por el profeta de que las armas puedan transformarse en instrumentos destinados a la vida.
FUENTE: AICA
https://www.aica.org/noticia-leon-xiv-que-las-energias-destinadas-a-la-guerra-se-orienten-a-la-vida
Redacción
|
redaccion@airesdelinterior.com