En su primera visita a las islas como Pontífice, y convirtiéndose en el primer Papa en realizar este viaje, León XIV recorrió el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, uno de los principales puntos de llegada de embarcaciones con migrantes procedentes de África. Allí se reunió con personal de rescate, voluntarios y organizaciones dedicadas a la acogida y asistencia de quienes arriban tras largos y peligrosos trayectos.
Durante su intervención, el Papa recordó que muchas de las personas que llegan a Canarias lo hacen después de atravesar situaciones extremas de violencia, hambre y pobreza, y subrayó que ninguna circunstancia puede privarlas de su dignidad.
Asimismo, advirtió sobre los peligros que enfrentan los migrantes más allá de la travesía marítima, al denunciar la acción de mafias y redes de trata que se aprovechan de la vulnerabilidad de quienes buscan una vida mejor.
León XIV destacó el trabajo de quienes participan en tareas de rescate y asistencia humanitaria, y señaló que la misericordia se expresa a través de gestos concretos de solidaridad. En ese sentido, sostuvo que no siempre es posible resolver todos los problemas, pero sí estar presentes junto a quienes sufren.
El Pontífice dedicó también parte de su mensaje a las víctimas de la explotación y la trata de personas. A ellas les recordó que cada vida humana es un don de Dios y que ninguna persona puede ser reducida a un objeto o mercancía. En particular, dirigió palabras de consuelo y esperanza a las mujeres que padecieron situaciones de explotación, reafirmando que conservan intacta su dignidad.
En otro tramo de su discurso, pidió una respuesta internacional coordinada frente al fenómeno migratorio. Consideró que la responsabilidad involucra tanto a los países de origen como a los de tránsito y destino, y reclamó políticas que promuevan la paz, el desarrollo y la protección de los derechos humanos.
También se dirigió directamente a los migrantes, a quienes pidió que no confíen en quienes prometen soluciones fáciles a cambio de dinero, silencio o sometimiento, al advertir que muchas de esas promesas esconden mecanismos de explotación.
Finalmente, León XIV llamó a actuar con coherencia entre la fe y la acción solidaria. Señaló que la acogida a los migrantes no puede quedar exclusivamente en manos de algunos voluntarios y sostuvo que la defensa de la dignidad humana debe ocupar un lugar central en la vida de las comunidades y de las instituciones.
El Papa concluyó su mensaje recordando que detrás de cada embarcación que llega a las costas europeas hay personas, historias y familias, y afirmó que ninguna sociedad debería acostumbrarse a contemplar el sufrimiento o la muerte de quienes buscan una oportunidad para vivir con mayor seguridad y esperanza.
FUENTE: Vatican News
https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2026-06/leon-xiv-se-inclina-ante-migrantes-dignidadhumana-canarias-viaje.html
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