El canciller boliviano, Fernando Aramayo, aseguró que el mandatario continuará al frente del Ejecutivo y calificó de “absurdos” los rumores sobre una eventual dimisión o salida del país.
“No va a haber una renuncia del presidente Rodrigo Paz. Me parece absurdo que algunos medios hablen incluso de una salida del país. Ni el presidente ni el gabinete van a renunciar”, afirmó el funcionario.
Las declaraciones del canciller se produjeron luego de una nueva jornada de tensión en La Paz, donde se registraron incendios, destrozos y ataques contra edificios públicos, vehículos y empresas privadas.
En ese contexto, Aramayo sostuvo que el Gobierno está dispuesto a abrir instancias de diálogo con los sectores movilizados, aunque condicionó cualquier negociación al cese de los episodios violentos.
“No se va a negociar ningún espacio de poder bajo amenazas ni violencia. Quienes estén cometiendo delitos deberán responder ante la Justicia”, expresó.
Además, remarcó que el Ejecutivo no aceptará “negociaciones bajo presión”.
Bolivia atraviesa ya tres semanas de fuerte conflictividad social y política, con epicentro en la capital del país.
Según reportes oficiales, durante las manifestaciones se produjeron incendios de vehículos, destrucción de oficinas públicas y daños sobre mobiliario urbano y dependencias estatales.
Aunque desde el Gobierno aseguran que la situación está “controlada”, reconocieron interrupciones parciales en rutas estratégicas que conectan ciudades como Cochabamba, Oruro y Sucre.
Desde el Ejecutivo responsabilizan a sectores vinculados al expresidente Evo Morales por los episodios más graves de violencia registrados durante las protestas.
Sin embargo, dirigentes opositores rechazan esas acusaciones y sostienen que las movilizaciones reflejan el creciente malestar social y económico que vive Bolivia.
En paralelo, el Gobierno boliviano inició contactos diplomáticos para obtener respaldo internacional frente a la crisis.
Aramayo confirmó que representantes de la Organización de los Estados Americanos (OEA) viajarán a Bolivia para monitorear la situación y el nivel de conflictividad.
También señaló que distintos países expresaron apoyo institucional al gobierno de Rodrigo Paz y mencionó un pronunciamiento del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre la situación boliviana, aunque evitó dar mayores detalles.
Mientras continúan las protestas en distintos puntos de La Paz, el oficialismo intenta transmitir una señal de estabilidad institucional en medio de un escenario de fuerte incertidumbre política y económica.
Redacción
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