La operación representa un cambio estratégico en la política energética alemana, impulsada por la necesidad de diversificar proveedores tras la guerra en Ucrania y reducir la dependencia del gas ruso.
El país elegido para abastecer a Alemania será Argentina, gracias al desarrollo de Vaca Muerta, una de las principales reservas de gas no convencional del mundo. Desde allí se extraerá el recurso que luego será transportado hacia la costa atlántica para su procesamiento y exportación hacia Europa.
Según se informó, el proyecto prevé la construcción de un gasoducto de más de 500 kilómetros hasta la provincia de Río Negro, donde funcionarán plantas flotantes de licuefacción con capacidad inicial para producir 6 millones de toneladas anuales de GNL.
El acuerdo fue impulsado por la empresa estatal alemana Securing Energy for Europe (SEFE), que busca garantizar suministro estable para el consumo industrial y residencial del país europeo.
Especialistas destacan que el volumen comprometido equivale a unos 9 millones de metros cúbicos diarios de gas, una cifra significativa dentro del esquema energético alemán.
La iniciativa en Argentina está encabezada por un consorcio conformado por YPF, Pan American Energy y Pampa Energía, junto a socios internacionales que aportarán financiamiento y tecnología.
Además del mercado alemán, el país proyecta futuras exportaciones hacia Asia y América Latina, con el objetivo de consolidarse como un actor relevante en el comercio global de energía durante la próxima década.
El acuerdo también reposiciona a Sudamérica dentro del mapa energético mundial, al transformarse en una nueva fuente estratégica de abastecimiento para Europa.
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