En un contexto mundial marcado por divisiones y conflictos, el papa León XIV afirmó que la Iglesia tiene la misión de unir a las personas a través de la fe en Cristo y de estar abierta a todos los pueblos.
Durante la Audiencia General del 11 de marzo en la Plaza de San Pedro, el pontífice sostuvo que la Iglesia no puede encerrarse en sí misma, sino que debe ser un espacio de encuentro para toda la humanidad.
“Unificada en Cristo, Señor y Salvador de todo hombre y mujer, la Iglesia nunca puede replegarse sobre sí misma, sino que está abierta a todos y es para todos”, expresó el Santo Padre.
León XIV subrayó que la Iglesia representa un signo de esperanza en tiempos atravesados por guerras y tensiones, ya que reúne a personas de distintas nacionalidades, lenguas y culturas que comparten la misma fe.
“Es un signo colocado en el corazón mismo de la humanidad, un recordatorio y una profecía de la unidad y la paz a la que Dios Padre llama a todos sus hijos”, señaló.
Durante su catequesis, el Papa continuó con su reflexión sobre los documentos del Concilio Vaticano II, en particular la constitución dogmática Lumen gentium, que aborda la naturaleza de la Iglesia.
En ese marco, explicó que la identidad del pueblo de Dios surge de la acción divina y de la fe en Él, recordando que en el Antiguo Testamento Dios llamó a Abraham, liberó a su pueblo de la esclavitud y estableció con él una alianza.
“El pueblo de Dios está llamado a convertirse en luz para las demás naciones, como un faro que atraiga a todos los pueblos, a toda la humanidad”, afirmó.
El pontífice remarcó que esta misión alcanza su plenitud en Cristo, quien al entregar su cuerpo y su sangre une definitivamente a su pueblo.
En este sentido, sostuvo que la Iglesia está formada por mujeres y hombres de todos los pueblos del mundo, unidos no por una lengua, una cultura o una etnia, sino por Jesús.
Asimismo, recordó que el verdadero valor en la vida cristiana no está en los cargos o funciones dentro de la Iglesia, sino en ser hijos e hijas de Dios por gracia.
“La ley que anima las relaciones en la Iglesia es el amor, tal como lo recibimos y experimentamos en Jesús”, afirmó.
Finalmente, León XIV reiteró que la Iglesia tiene la misión de anunciar el Evangelio a todos los pueblos, acogiendo las diversas culturas y llevándolas a la plenitud del mensaje cristiano.
“En este sentido, la Iglesia es una, pero incluye a todos”, concluyó el Papa.
FUENTE: AICA
https://www.aica.org/noticia-audiencia-general-la-iglesia-es-una-pero-incluye-a-todos
Redacción
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