La obra, que demandará una inversión estimada de entre 10.000 y 20.000 millones de dólares, comenzará a desarrollarse en 2026 y prevé su entrada en operación comercial a comienzos de 2032. El nuevo servicio permitirá cubrir los 510 kilómetros entre Río y San Pablo en aproximadamente una hora y 45 minutos, ofreciendo una alternativa rápida y sostenible frente al avión y el transporte automotor.
El tren funcionará con energía 100% eléctrica y utilizará tecnología de tracción distribuida, inspirada en los sistemas de alta velocidad de Japón y Europa, lo que mejora la eficiencia energética, la estabilidad y la seguridad. El proyecto también contempla una infraestructura con túneles y viaductos, además de sistemas de monitoreo en tiempo real para prevenir fallas y garantizar un servicio confiable.
La iniciativa busca no solo modernizar el sistema de transporte brasileño, sino también promover un modelo de desarrollo más sustentable, con menor emisión de gases contaminantes y mayor integración entre regiones clave del país.
Redacción
|
redaccion@airesdelinterior.com