León XIV inauguró el Año Judicial de la Rota Romana con un llamado a unir justicia, verdad y misericordia

El papa León XIV encabezó este 26 de enero la apertura del Año Judicial del Tribunal Apostólico de la Rota Romana y exhortó a que la justicia eclesial se ejerza siempre desde la unidad entre la verdad y la caridad, con la salvación de las almas como criterio supremo.

El Pontífice recibió en audiencia a los prelados auditores del tribunal en el Palacio Apostólico Vaticano, en el que fue su primer discurso dirigido a este organismo desde el inicio de su pontificado. En ese marco, destacó el valor del servicio que prestan los jueces eclesiásticos, a quienes definió como colaboradores directos del ministerio judicial del Sucesor de Pedro.

Durante su alocución, León XIV remarcó que la administración de justicia en la Iglesia no puede reducirse a un ejercicio técnico ni burocrático, sino que debe estar profundamente enraizada en el Evangelio. En ese sentido, subrayó que verdad y caridad no son principios contrapuestos, sino dimensiones inseparables que encuentran su plena armonía en Dios.

El Papa advirtió sobre dos riesgos opuestos: por un lado, una comprensión equivocada de la misericordia que relativice la verdad objetiva y debilite la equidad de las sentencias; y, por otro, una aplicación rígida de la verdad que ignore el respeto y la dignidad de las personas. Ambos extremos —señaló— distorsionan la auténtica misión de la justicia eclesial.

Al profundizar en esta enseñanza, recordó la tradición doctrinal de la Iglesia y citó aportes de san Pablo, san Juan y Benedicto XVI para reafirmar que la caridad debe vivirse iluminada por la verdad, y que la verdad solo puede comunicarse auténticamente cuando está animada por la caridad. En este marco, reafirmó el principio de la salus animarum como la ley suprema que debe guiar toda acción jurídica en la Iglesia.

León XIV se refirió también a la responsabilidad de todos los actores involucrados en los procesos canónicos —jueces, defensores del vínculo, promotores de justicia, abogados y demás operadores—, a quienes pidió actuar con competencia, honestidad intelectual y recta conciencia, de modo que los fieles puedan confiar en la seriedad y credibilidad de los tribunales eclesiásticos.

Asimismo, recordó que el proceso judicial no es una simple confrontación de intereses, sino un camino ordenado para discernir la verdad mediante procedimientos que respeten las garantías jurídicas, la valoración de las pruebas y el bien común.

Antes de concluir, el Santo Padre alentó a profundizar el estudio del derecho canónico, especialmente en materia matrimonial, y a aplicar con fidelidad la jurisprudencia de la Rota Romana, tanto en los procesos ordinarios como en los procedimientos más breves de nulidad matrimonial.

Finalmente, encomendó el trabajo de los tribunales eclesiásticos a la intercesión de la Virgen María, invocada como Speculum Iustitiae, y agradeció a los prelados su servicio a la Iglesia.

FUENTE: https://www.aica.org/noticia-leon-xiv-abrio-el-ano-judicial-de-la-rota-con-un-llamado-a-unir-verdad-y-caridad

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